Diario de una Erasmus en Atenas, Día 4: Jueves 30 de abril, 2026

¡Hola una vez más! 

Ayer me despedí definitivamente del SBIE. Estoy muy ilusionado porque creo que hemos encontrado un centro colaborador que va a ser capaz de asimilar a muchos alumnos en áreas muy diversas, por lo que sospecho que muy pronto los estudiantes del IES Villaverde van a poder recoger los frutos del viaje que estoy haciendo. Para aprovechar esta oportunidad aún más, contacté con otros dos centros y he ido a visitarlos hoy.

El primero de ellos es un centro llamado ENOSI Vocational School. Es otra institución privada que imparte ciclos de formación profesional (vocational training) pero está especializado en lo que ellos llaman “lifelong learning” que son, básicamente, títulos de formación no reglados en diferentes áreas (cerámica, danza, auxiliar de veterinaria o peluquería). Sería algo equivalente a las academias españolas. La palabra academia, que por cierto, es de origen griego, la usan aquí para instituciones más “serias” como la Academia Militar de Atenas. En la sede del ENOSI, en pleno centro de la ciudad, me reuní con la encargada de internacionalización y me contó la situación de la escuela: están empezando su andanza en el mundo Erasmus. Justo este año han pedido su primer proyecto y están esperando a ver si se lo conceden. Realmente querían verme para contar con algún centro español con el que poder colaborar cuando tuvieran sus proyectos adjudicados y también para que los guiáramos un poco en los pasos a seguir para establecer una buena red de proyectos y colaboraciones. Ellos no iban a poder acoger alumnos españoles en prácticas pero estarían encantados de enviar a alguno de los suyos a España con una beca de corta duración para hacernos una visita. Es otra forma diferente, pero también importante, de poder nutrirnos de los objetivos del programa Erasmus que se basan, principalmente, en el aprendizaje vital del alumnado mediante el intercambio cultural. 

Tras obligarme a que me tomara dos cafés, me despedí de mi contacto en ENOSI y me dirigí a mi siguiente destino: El 3º centro de laboratorios de Atenas. Este nombre tan extraño responde a una organización de la formación profesional pública un poco diferente que hay aquí en Grecia: Después de la enseñanza obligatoria, de modo muy similar a como hacemos en España, los estudiantes pueden elegir hacer formación profesional en lugar de seguir por la vía más académica. En este contexto pueden hacer los ciclos de nivel 4 (lo que equivaldría a nuestros ciclos formativos de grado medio). Esto les dará acceso, si así lo quieren, a los ciclos de nivel 5 (es decir, nuestros ciclos de grado superior) y, si se da el caso, acceder a la universidad tras pasar unos exámenes.

El SBIE, el centro que he estado visitando en días anteriores, es un ESK, instituciones que ofrecen ciclos de nivel 5. Los institutos públicos que imparten ciclos de nivel 4, como el que he visitado hoy, se llaman Lykeio.

La organización de estos Lykeio es más compleja e interesante de lo que yo pensaba. Por ejemplo, las clases teóricas y las clases técnicas o prácticas están separadas en diferentes centros. Los centros donde se dan las clases prácticas se llaman centros de laboratorios, de los que solo hay un número limitado alrededor de Grecia. El 3º centro de laboratorios de Atenas, como su propio nombre indica, fue el tercero en abrirse pero es el primero en tamaño. Para rizar aún más el rizo, estos centros de laboratorios son compartidos por diferentes escuelas. ¡En diferentes horarios hay diferentes institutos que no tienen nada que ver el uno con el otro! Un gran ejercicio de colaboración en equipo: cada instituto, con su propio presupuesto, se pone de acuerdo con el resto para mantener las instalaciones y comprar nuevos equipos o arreglar los ya existentes.

Aparte de explicarme todo esto, varios profesores y profesoras del 3º LABORATORIO DE ATENAS me han enseñado las instalaciones. Se parecía todo bastante a lo que pensamos sobre un instituto en España, solo que el tamaño era mucho más grande (acoge un gran número de ciclos diferentes). Por los pasillos, alumnos y profesores me reconocían y me saludaban. Resulta que hace unas semanas vinieron a visitarnos al IES Villaverde y yo les hice un tour por las instalaciones. Hasta tienen posters en el centro donde sale una foto en la puerta de nuestro instituto. ¡Somos famosos en Atenas!

¿Veis nuestro instituto en el póster?

Al dar por finalizada la mañana también di por finalizado mi trabajo aquí. Tengo muchas esperanzas de que gracias a este viaje van a salir numerosos puestos de Erasmus en el futuro y estoy deseando ver qué nos cuentan los alumnos y alumnas sobre Grecia en este blog durante los próximos años.

Mi última tarde en la ciudad la pasé, por supuesto, visitando el sitio arqueológico de la Acrópolis, ¡ningún visitante puede perdérselo! Os dejo alguna foto para que los que vengan más adelante vayan abriendo boca.

A mí ahora me quedan unos días libres en los que visitaré Santorini y Mykonos… ¡Qué dura es la vida Erasmus!

Como siempre, ha sido un placer contaros mis andanzas por el extranjero. ¡Espero poder volver a hacerlo pronto!

Diario de una Erasmus en Atenas, Día 3: Miércoles 29 de abril, 2026

¡Hola de nuevo! 

Para el día de hoy nos hemos movido un poquito del centro de la ciudad. Hemos viajado hasta la zona de el Pireo, al suroeste del centro, donde está el puerto más importante de Atenas. Allí, ya sin polacos, el equipo español hemos visitado el Hospital Metropolitano. En este hospital hay ahora mismo tres alumnos y alumnas españoles haciendo las prácticas, así que hemos aprovechado para visitar las instalaciones y que nos cuenten cómo está siendo su experiencia. 

En primer lugar nos han llevado al laboratorio de análisis biomédicos. En una misma sala enorme están todos los puestos de análisis: hematología, inmunodiagnóstico, bioquímica, microbiología y banco de sangre. En este hospital no hacen análisis de biología molecular, ¡qué pena, me habría encantado verlo! En el interior había mucho bullicio y un tránsito imparable de muestras: la laboratorio funciona 24 horas al día. Los alumnos españoles que están haciendo sus prácticas allí nos contaron que están encantados en Atenas y que en los laboratorios los tratan muy bien. Eso sí, se quejan de que encontrar alojamiento ha sido difícil y caro. Dentro de los laboratorios, donde tampoco nos dejaron hacer fotos, hay una cosa que me llama mucho la atención: ¡cafés! Por todas partes, de todas las maneras posibles y en todos los sitios que se te ocurra: ¿Encima del contador hematológico? ¡¿Por qué no?! ¿Al lado de la estufa de cultivos? ¡Claro que sí, por favor! Lo de los griegos y el café es digno de análisis.

Luego tuvimos que esperar un buen rato (en una cafetería, claro) a que nos encontraran un hueco para subir al laboratorio de anatomía patológica. Después de esperar un buen rato prácticamente nos colamos allí, pero nos recibieron muy educadamente. Allí había otra chica española que nos contó qué ha estado haciendo estos meses de prácticas, y me alegró mucho saber que podemos tener puestos Erasmus para los alumnos de este ciclo el año que viene. Más allá de ver cafés sobre el dispensador de parafina, no encontré nada reseñable: es un laboratorio de anatomía patológica perfectamente normal.

Esperando para colarnos entrar en el área de anatomía patológica

Después de la visita al hospital fuimos a ver una farmacia de la zona con la que el SBIE está iniciando un nuevo convenio de colaboración, ¡así que puede que el año que viene alguno de los alumnos del Villaverde haga sus prácticas allí! La farmacia, recién construida, está liderada por un chico muy joven que nos explicó que en la zona hacen muchas ventas en inglés, por lo que están interesados en acoger alumnos Erasmus. Además, nos enseñó el pequeñito laboratorio de formulación magistral, donde dice que prácticamente todos los días tienen que hacer alguna fórmula farmacéutica, especialmente cremas específicas que recetan en dermatología. ¡Me encantó saber que en Grecia casi todos los técnicos de farmacia tienen que hacer formulación magistral en su día a día!

¡Ni de viaje me libro de visitar farmacias!

Al acabar la mañana y despedirnos, me quedé por la zona ya que hacía un día estupendo y había playas cerca. Di largos paseos por el puerto comercial y privado, por las playas y, por supuesto, probé comida típica. En este caso en un restaurante cretense. Lo más rico: caracoles fritos en vinagre y romero. No me puedo quejar, Atenas me está tratando bien.

¡Hasta mañana!

Diario de una Ersmus en Atenas, Día 2: Martes 28 de abril, 2026

¡Hola otra vez!

El día de hoy ha sido más tranquilo. Esta mañana nos han citado a las 10:00 (sin prisas) en una empresa farmacéutica que opera aquí en la capital, Cooper Pharmaceuticals. Según nos han contado es la empresa farmacéutica que lleva más años en activo en Grecia (este año hacían 90). Su producción es pequeña pero eso les permite mantener su fábrica en el edificio histórico, situado en el barrio de Petralona. Tras los quinientos cafés de rigor, nos han llevado a ver dos líneas de producción y los laboratorios de control de calidad.

Las salas de control de calidad estaban llenas de aparatos muy típicos en este tipo de análisis, que a los del ciclo de laboratorio clínico os sonarán: cromatógrafos HPLCS, espectrofotómetros y espectrómetros de masas. A mis alumnos de farmacia os diré que había una balanza con una sensibilidad de 0,00001 g. No sé cómo el técnico era capaz de medir con esa sensibilidad, pero allí estaba él como si nada. 

Para entrar a las líneas de producción había que ponerse EPIs, ya que están llenas de salas blancas con distintos niveles de medidas de asepsia. La mayoría de los productos que producen se administran por vía parenteral, por lo que se envasan en atmósferas estériles. El EPI era de estos de quita y pon con una redecilla para la barba que no le sienta bien a nadie. Por suerte para mí, en el interior de las líneas de producción no nos han dejado hacer fotos, así que no habrá recuerdos gráficos de ese momento. ¡Lo siento!

Una vez atravesada esta puerta, ya no se podían hacer fotos, ¡una pena!

Tras la visita, que habrá durado unas dos horas, nos hemos dado una vuelta por Monastiraki, que viene a ser el barrio más turístico del centro, lleno de tiendas y puestecitos. Luego hemos ido a comer a otra taberna y esta vez he pedido pescado. Si pasáis por aquí tenéis que probar las keftedes (albóndigas) de jtapódi (pulpo). ¡Están increíbles! Hay muchos sitios para probar mousakas en Madrid pero muy pocos que te pongan esta cosa tan rica. Por supuesto bien bañado en tzatziki, que no se nos olvide.

Por la tarde había reservado un free tour y sucedió la peor pesadilla de los introvertidos: era la única persona que lo había reservado. Así que la guía, muy poco sutilmente, me ha sugerido que lo reserve otro día y que la deje en paz (esto último solo me lo dijo con la mirada). De modo que he seguido paseando por mi cuenta, esta vez por zonas un poco más monumentales. Como hoy no ha sido muy interesante a nivel turístico os dejo algunas fotos que hice el domingo en una excursión a Delfos, donde visitamos el sitio arqueológico famoso por el oráculo y por los juegos píticos, segundos en importancia detrás de los olímpicos.

¡Hasta mañana!

Diario de una Erasmus en Atenas: Día 1: Lunes 27 de abril, 2026

¡Hola a todas y todos! Tras un curso completo sin llevar el estandarte IES Villaverde fuera de nuestras fronteras (¡qué largo se me ha hecho!), he vuelto a las andadas. Este año el destino es mucho más mediterráneo: Atenas. Desde principio de curso he estado contactando con diferentes centros de formación profesional europeos y he conseguido encontrar lo que parece que será una colaboración muy interesante en la capital griega. Tras un intercambio de correos extremadamente largo y el papeleo de rigor, están encantados de recibirme esta semana para discutir la posibilidad de que el año que viene alguno de vosotros pueda hacer sus prácticas aquí. Yo estoy encantado de crear este enlace, de hacer este viaje y, por supuesto, de contároslo:

El centro en cuestión se llama SBIE Vocational School. En su sede, en pleno centro de Atenas, me han citado a mí y a ¡sorpresa!: dos profesores de Algeciras, ocho profesores polacos y seis alumnos holandeses. Y esto me hace ver la tónica general de la actividad internacional de este centro: constantemente están recibiendo alumnos erasmus y enviando alumnos suyos fuera. El tránsito de personas de diferentes países es constante ¡qué ambiente tan bonito para estudiar! La primera impresión, por tanto, es muy positiva: si reciben a tantos alumnos a lo largo del curso, seguro que será muy fácil llegar a un acuerdo para que los alumnos de Villaverde puedan pasar unos meses allí.

Sede del Instituto SBIE

Después de recibirnos nos llevaron a una sala de reuniones donde nos contaron la historia del centro y del sistema educativo griego. El SBIE es un centro privado de ciclos de formación profesional de grado superior que lleva abierto más de 60 años. Imparte ciclos en muchísimas áreas, y las redes de contactos que tienen con empresas y hospitales hace que de nuestro instituto puedan acudir alumnos de los ciclos de Farmacia y parafarmacia, Laboratorio clínico y biomédico, Cuidados auxiliares de enfermería, Atención a personas en situación de dependencia, Educación infantil y, por si fuera poco, ¡todas las ramas de informática!

Sobre el sistema educativo griego no nos contaron demasiado. En cualquier caso, la formación profesional aquí es muy similar al modelo español: tres niveles de ciclos diferentes, donde hacer uno te da acceso al siguiente. Los que tengan un ciclo de nivel superior pueden acceder a la universidad, siempre y cuando la universidad en cuestión acepte esa titulación concreta, ya que cada una controla su propio acceso. El ciclo formativo de nivel más bajo está destinado a alumnos que no han conseguido terminar la formación reglada en el instituto, algo así como un ciclo formativo de grado básico español.

Tras el recibimiento nos llevaron a la azotea del edificio, donde tienen un bar, y me tomé el que sería el segundo café del día. Nota importante para los que vayáis a Atenas: los griegos beben café constantemente. Siempre, en todo momento, mires a donde mires, hay una persona griega con un café en la mano. Yo he intentado seguirles el ritmo pero cuando me empezaron a temblar las piernas tuve que parar. ¡Precaución!

Luego nos llevaron al área de los laboratorios, y estuvimos hablando con los alumnos de su ciclo de farmacia y uno de los profesores. ¡Habían preparado una práctica para nosotros! Así que nada, nos dieron una bata y nos pusieron a elaborar una crema de manos mediante una emulsificación. Algo me dice que a mis alumnos les suena esto…

Aquí estoy yo, demostrando una vez más que se me da mejor medir en una probeta que peinarme

Luego nos llevaron al departamento de belleza (así lo llaman, Beauty Department) donde la encargada y sus alumnas nos habían preparado una presentación sobre el uso de cosméticos de origen natural. ¡Y tan natural! Hicieron peelings faciales y mascarillas con cosas tan mediterráneas como lavanda, aceite de oliva, yogur griego, zumo de naranja y cacao (que no es mediterráneo pero yo lo quiero como a uno más). Cuando acabaron la demostración nos hicieron un tratamiento exfoliante e hidratante en las manos. Me tuve que controlar un poco para no chuparme los dedos, porque me olía todo a brownie.

Aquí una de las profes recibiendo el beauty treatment griego

Como acabamos la presentación con tanta hambre, nos llevaron a comer a una taberna griega especialista en souvlakis. El souvlaki es esta especie de kebab griego pero por lo visto, si te ponen el bueno de verdad, no viene envuelto en pan de pita sino en un pincho. A mí me pareció que estaba buenísimo, sobre todo porque lo bañé en tzatziki, esa salsa griega de yogur que está tan buena y que, por suerte, te ponen con cualquier comida.

Una vez nos despedimos y ya con la tarde libre, he estado paseando durante varias horas por la ciudad. Atenas es una ciudad muy diferente a muchas otras que he visto, a pesar de ser europea y mediterránea. Es muy interesante pasear sin rumbo fijo y percibir los contrastes tan marcados que hay entre diferentes barrios y zonas: más turísticas, más locales, más alternativas, más conservadoras… El factor común a todas estas zonas también es un contraste entre edificios muy anárquicos y poco cuidados y una luz impresionante que, además, en esta época del año es más marcada todavía. 

¿Se puede decir que has estado en Atenas sin hacerte una foto con la acrópolis de fondo?

En fin, ya veremos qué me depara el resto de la semana. Por mi parte, voy a hacer todo lo posible para que el año que viene seáis vosotros quienes escribáis un blog desde aquí.

¡Hasta mañana!

Diario de una Erasmus en Liubliana, día 4: ¿Quién es quién?

¡Hola a todo el mundo!

Hoy ha sido nuestro penúltimo día en el instituto. En la jornada de hoy, el protagonismo lo hemos tomado todas las visitantes: nos hemos turnado para hacer presentaciones sobre nuestros centros de procedencia.

En estas presentaciones hemos contado información de interés sobre la ciudad de la que venimos, sobre los diferentes programas que se estudian en el instituto, las diferencias de nuestro currículum con el esloveno, los centros donde los alumnos extranjeros podrían realizar sus prácticas, los períodos en los que podrían hacerlas…

Básicamente hemos hecho un minicongreso en el que hemos sacado nuestros encantos para promocionar nuestro centro e intentar encontrar acuerdos con otros países para enviar en el futuro a nuestro alumnado. Además, las belgas y finlandesas han traído mucho chocolate, así que no podría haber ido mejor.

A mitad de la mañana han acudido otros miembros del instituto a presentarnos un proyecto KA2. Estos proyectos, también dentro del marco Erasmus, no están destinados al intercambio del alumnado. Su foco es la colaboración entre centros de diferentes países para realizar acciones conjuntas en varias áreas como la innovación docente o la implementación de nuevas tecnologías. En este caso, buscaban centros interesados en colaborar con ellos para llevar a cabo un proyecto destinado a mejorar el alfabetismo en el alumnado. Es un hecho que la comprensión lectora y la expresión escrita de los alumnos y alumnas ha empeorado en los últimos años, y en este proyecto buscaban mejoras en el marco de la Formación Profesional. Todas las profesoras presentes estaban de acuerdo en que era un problema, con lo que es un fenómeno común dentro de Europa. 

Tras terminar todas las presentaciones y, para mi desgracia, todo el chocolate, hemos tenido una reunión con la coordinadora del grupo de internacionalización para concretar más detalles sobre las colaboraciones de movilidad entre alumnos (requisitos del candidato o candidata, lugares de trabajo, posibilidad de alojamiento…). Parece que, si todo continúa igual, para el próximo curso nuestros estudiantes de Cuidados auxiliares de enfermería y de Atención a las personas en situación de dependencia podrán solicitar realizar sus prácticas en Liubliana. ¡Ahora solo queda encontrar alumnado que tenga muchas ganas de ir!

Por la tarde, y a pesar de que no estaba lloviendo, hemos hecho “turismo bajo techo”. Primeramente hemos visitado el Museo Nacional de Eslovenia. Dentro de su colección permanente de la historia arqueológica del país, había curiosidades como la rueda de madera más antigua del mundo, que data del 3200 A.D. Esta rueda fue encontrada en lo que fueron las ciénagas de Liubliana (parece ser que no solo Shrek vive en ciénagas).

Después, hemos visitado la Biblioteca Nacional de Liubliana, un edificio muy bonito de 1930 que se sigue usando a día de hoy por los estudiantes.

Mañana se acaba todo y me separo de Ángeles, por lo que estoy un poco triste. Para compensar me voy a Venecia, que las penas con góndolas son menos. 

¡Hasta mañana!

Diario de una Erasmus en Liubliana, día 3: Un rayo de sol.

¡Hola de nuevo!

Hoy hemos llegado a casa muy cansados pero con una sarna que no pica: ¡hemos estado de excursión! Además, los astros eslovenos se han alineado y nos han regalado un tiempo espléndido. Hasta el clima aquí quiere agradar a los visitantes.

Un autobús nos ha recogido muy temprano y nos ha visto dormir llevado a la región de la costa eslovena. Si miráis en Google maps (que sé que no os lo sabéis) veréis que la costa de Eslovenia es muy pequeñita, colocada como el relleno de un sándwich croata-italiano. En realidad, esta parte del Adriático ha estado históricamente repartida entre muchas nacionalidades diferentes y, tras la Segunda Guerra Mundial, a Eslovenia solo le tocó este trocito en el reparto.

La primera parada la hemos hecho en Krkavče (compro vocal y resuelvo). En este pueblito de montaña de la zona adriática hemos notado un cambio mediterráneo en la vegetación, lleno de olivos y viñedos. Allí nos esperaba una señora vestida con un traje regional esloveno que nos ha enseñado una casa-museo conservada tal y como era a principios del siglo pasado. Básicamente si alguna vez habéis escuchado a vuestros abuelos del pueblo hablar de su infancia, os podéis hacer una idea: seamos del país que seamos no somos tan diferentes. 

Después de pasar mucho frío en la casa de piedra hemos continuado por la carretera de la costa y visto varias localidades, entre ellas Portorož, que viene a ser Puerto Banús pero con un nombre más eslavo. Finalmente hemos llegado a las murallas de Piran y nos hemos quedado alucinados con la belleza de la ciudad y del lugar. Con el día tan soleado, pudimos ver tres países a la vez de una sola ojeada: Eslovenia, Croacia e Italia. 

Tras bajar de la muralla y llegar a Piran, hemos tenido varias horas para pasear por sus calles medievales y su puerto, comer mucho pescado y visitar algún punto turístico de la ciudad. A pesar de ser un país pequeño, la diversidad de Eslovenia es interesante: a parte de la vegetación, la ciudad y la gente son muy distintas a las de la capital, aquí todo recordaba a Italia. 

Después de aprovechar el sol hasta casi el anochecer, hemos dormido como troncos viajado en el autobús de vuelta. Ahora estoy en la habitación, preparando una presentación para mañana y mirando mis camisetas y calcetines térmicos en la maleta decidiendo qué hacer con ellos para que no se sientan abandonados.

¡Hasta mañana!

Diario de una Erasmus en Liubliana, día 2: Ampliando la red.

¡Hola otra vez!

Hoy ha sido un día aciago: nos han separado. Como si fuésemos alumnos que hablan sin parar en clase (que un poco sí que lo somos), nos han organizado planes distintos para cada uno en el día de hoy. Más allá del dolor por la separación, es lo mejor que han podido hacer desde la organización para que aprovechemos el tiempo. 

Así que, como si fuésemos Michael Ende, la entrada del blog de hoy viene escrita en dos tintas:

Hoy hemos visitado un gran Instituto de Rehabilitación donde realizan prácticas los alumnos. En diferentes edificios se atienden desde rehabilitaciones de tipo funcional sin afectación del sistema nervioso, hasta servicios donde se tratan a personas con amputaciones de miembros desde el primer momento hasta que puedan volver a su vida diaria. En otro edificio se atienden niños con diferentes tipos de discapacidades, y en otros espacios se trabajan la recuperación de las actividades instrumentales y las actividades básicas de la vida diaria. Esto se realiza en personas mayores o que necesitan ayudas para su realización.  

Pero la estrella en cuanto a rehabilitación, por la gran superficie que se dedica a ello y el número de profesionales, es el edificio que trata a los lesionados medulares, tetrapléjicos y parapléjicos. Lo que caracteriza a su atención personalizada es que acompañan a los pacientes desde el primer momento en que se inicia su camino a la recuperación hasta que vuelven a su vida cotidiana.

Gracias a esta visita hemos podido ver de primera mano algunos de los sitios donde nuestros alumnos de ciclos como Atención a personas en situación de dependencia pueden realizar las prácticas si se acogen al programa Erasmus + 

Por otra parte, yo me he ido más por mi rama (que no por las ramas). Gracias a la amabilidad y servicialidad que creo que es el emblema del país, me han organizado una visita a un instituto con ciclos de Farmacia y parafarmacia, Laboratorio clínico, Prótesis dental y Cosmética. Evidentemente, la visita se ha centrado en conocer las instalaciones, profesoras y alumnos de los dos primeros ciclos, aunque no me habrían venido mal unos retoquitos. 

En cuanto a instalaciones, el equipamiento que tienen es muy similar al nuestro, solo que con mayor número de laboratorios y de material. Aquí dividen las clases en dos grupos de 15 para hacer las prácticas, y procuran que cada alumno tenga material suficiente para realizar los procedimientos de forma individual. Además, me han puesto los dientes un poco largos con algún aparato que nos encantaría tener, como varias cabinas de flujo laminar grandes o un autoanalizador de bioquímica.

También he tenido la ocasión de hablar con los alumnos que, aparte de preguntarme si yo era del Madrid y ponerme cara rara cuando les respondía que viva el Betis, han mostrado mucha curiosidad e interés. Entre otras cosas me han preguntado por las materias que impartía y si se parecían a lo que les estaban enseñando a ellos, si lo suyo era más fácil o más difícil o cuánto les encantaría venir a España más adelante.

Después de pasearme por el instituto y conocer a muchas profesoras y apuntar muchos contactos, he tenido una reunión con la coordinadora de Erasmus de este instituto para estudiar la posibilidad de iniciar un acuerdo de intercambio entre los ciclos de Laboratorio y Farmacia. ¡Parece que se amplía la oferta de destinos! ¡Estad atentos!

Como el amor siempre triunfa, no podían tenernos mucho tiempo separados, así que tras las visitas hemos vuelto a reunirnos todos para comer y poner en común la jornada. Dos datos gastronómicos más: en Eslovenia las raciones son gigantes y les gusta mucho el vino. Hemos probado otro alimento típico: el aceite de calabaza. Se usa para ensaladas y sabe a eso, a pipas de calabaza. 

Por si invitarnos a comer fuera poco nos han hecho gratis un tour por la ciudad. Hemos visitado el castillo de Liubliana, donde hay unas vistas increíbles de la capital y gran parte del país. Os recomiendo ir en un día soleado ¡vais a alucinar con el paisaje!  Tip de viajero 1: si no quieres pagar la entrada al castillo puedes subir a la colina, donde las vistas son exactamente las mismas. Tip de viajero 2: Si llevas zapatos poco cómodos, mejor sube en el funicular.

Además del castillo hemos visitado la zona medieval (que recuerda un poco a Ámsterdam) la zona más comercial y algún que otro edificio de arquitectura brutalista yugoslava que hacen que la palabra “brutalismo” suene a eufemismo.

La visita la hemos acabado en la cafetería que se encuentra en el punto más alto de Liubliana, que nuevamente tiene unas vistas muy chulas, incluido el propio castillo.

Mañana nos han recomendado gafas de sol, ¡nos vamos a la costa!

¡No cambiéis de canal si no os lo queréis perder!

Diario de una Erasmus en Liubliana, día 1: Presentaciones

¡Hola de nuevo!

Hoy sí que sí hemos comenzado nuestro cometido Erasmus+. Hemos pasado toda la mañana en la Srednja zdravstvena šola Ljubljana (que por si no sabés esloveno a estas alturas significa Instituto de enfermería de Liubliana). En este centro público, con unos mil estudiantes matriculados, solamente se estudia formación profesional de la rama de enfermería. En este caso, existen dos grados: Nursing assistant y Practical Nurse. 

Lo primero que hemos hecho ha sido conocer al resto de profesoras que están de visita esta semana y dos alumnas que acaban de empezar su Erasmus aquí. En total somos un grupo de 13 personas, entre españoles, belgas, eslovenas y finlandesas. 

Fachada del Srednja zdravstvena šola

Lo primero que nos han contado es cómo se organiza el sistema educativo en Eslovenia, en concreto la parte relacionada con los vocational studies (lo que nosotros llamamos FP). Existen muchas diferencias con el sistema español, la más notoria quizá es que aquí la enseñanza obligatoria termina a los 15 años y que la postobligatoria en el instituto dura 4 años más. Esta puede ser “general” si los alumnos buscan un futuro más académico o vocacional si buscan un futuro más “profesional”. En este último nivel se encuentra el instituto que estamos visitando. 

Tras esto existen estudios profesionales superiores, que vendrían a ser un híbrido entre los ciclos de grado superior y algunas carreras universitarias españolas (enfermería, obstetricia, fisioterapia…). 

Tras esto, nos han contado un poco más detallada en qué consiste el currículum de los estudios de Practical Nurse, de donde saldrán los estudiantes que visiten el IES Villaverde y al que irán nuestros estudiantes que se apunten al programa Erasmus+. Los primeros años son de enseñanzas mucho más generales, con algo de enseñanzas específicas (algo así como los últimos años de ESO pero con módulos de enfermería). A partir del 3º año empieza lo que para nosotros ha sido la mayor diferencia: las prácticas en hospitales y centros de trabajo con una profesora. Esto lo hacen tanto en 3º como en 4º y para ello tienen profesores en la plantilla del instituto que se desplazan a los hospitales y realizan su función allí, enseñando el trabajo práctico a los alumnos. Además, también tienen período de prácticas “sin profesor” (lo que vendría a ser nuestras FCTs). 

Otra diferencia que nos ha dado un poco de envidia es que las clases prácticas que se hacen en el instituto se llevan a cabo dividiendo la clase en 3 grupos diferentes, que van a tres talleres diferentes con 3 profesoras diferentes. ¡Desdobles triples! ¡En todas las asignaturas! Yo ya sé que le voy a pedir a los Reyes Magos las próximas navidades. 

Tras un pequeño aperitivo con su correspondiente intercambio de e-mails y promoción de nuestros respectivos centros, hemos tenido una reunión con el equipo de orientación del instituto. Este equipo está formado por tres orientadoras que nos han explicado de forma general qué funciones desempeñan, qué tipos de necesidades especiales tienen sus alumnos y qué tipo de adaptaciones se realizan. Aquí, creo que el sistema español y el esloveno son prácticamente idénticos. Además, todas las profesoras han mostrado su preocupación con la creciente manifestación de problemas de salud mental en el alumnado, y cómo los servicios de orientación están desbordados realizando tareas que a veces son más cercanas a la terapia por falta de profesionales. Además, muchas profesores coincidían en que se nos carga con funciones de vigilancia y cuidados que corresponderían a otros profesionales ajenos a la enseñanza. 

Solamente con el intercambio de ideas entre todos los profesores que estábamos allí, se justifica la existencia de este programa de intercambio. Es muy emocionante notar cómo todos nos enriquecemos de las experiencias compartidas y cómo nos apasiona hablar e idear sobre nuestra profesión. Salir de vez en cuando del aula y cambiar el foco y la perspectiva nos enriquece enormemente como profesores. ¡Y encima haces turismo!

La última parte de la mañana ha sido un poco más liviana y la hemos dedicado a que nos cuenten información básica sobre Eslovenia: historia, cultura, qué visitar, qué comer… Lo que os puedo decir de momento es que los eslovenos son gente increíblemente amable y servicial, que les encanta el deporte y la naturaleza y que el país, a pesar de ser pequeño es geográfica y culturalmente muy diverso. 

Después de la charla sobre gastronomía Ángeles y yo nos hemos ido directos a probar la comida típica. De momento ya hemos tachado de la lista la sopa de setas, el goulag de ternera, la salchicha de Carniola y el žlikrofi (porque decir ravioli de patata era muy fácil). En cuanto a dulces, llevamos ya dos strudels y un štruklji. 

Para bajar todo eso y aprovechando que hacía un tiempo buenísimo hemos paseado nuevamente por algunas calles del centro que aún no habíamos visitado (y otras que sí) y hemos hecho algunas compras. Yo hasta me he atrevido a comprarme cena para luego (¿tendrá mi estómago fondo?).

Mañana nos espera un día muy interesante. ¡Suerte para vosotros que os lo contaremos todo!

¡Hasta mañana!

Diario de una Erasmus en Liubliana, día 0: ¡Ya estamos aquí!

¡Hola a todas y todos!

Este año he vuelto a la aventura de las Erasmus, y en este caso lo hago acompañado de la gran Mª Ángeles Talón, por lo que esperamos que la experiencia sea, como mínimo, el doble de satisfactoria que la del año pasado. Por supuesto, todo lo que veáis publicado aquí vendrá de parte de los dos.

De momento, y como buen domingo que es, no hemos empezado a realizar el trabajo para el que hemos venido, eso os lo contaremos a partir de mañana. Sin embargo, queríamos pasarnos por aquí para deciros que ya estamos instalados y deseosos de empezar y, sobre todo, queríamos contaros todo lo que hemos visitado desde ayer. ¡Que no es poco!

Ayer sábado llegamos a Liubliana a eso de las 13:00, después de más de 6 horas de viaje y Mª Ángeles, en vez de dejarme dormir siesta después del madrugón que nos habíamos dado, nos hizo recorrer la ciudad. Liubliana es una ciudad pequeñita, que se recorre fácilmente y que, especialmente en esta época del año, no es muy turística. Por tanto, dimos un paseo bastante agradable a pesar de la lluvia. Nuestras compañeras nos habían metido mucho miedo con el frío que íbamos a pasar, así que íbamos abrigados hasta las cejas y, por supuesto, tanto ayer como hoy estamos pasando calor. 

Durante la semana seguiremos visitando la ciudad por las tardes, así que ya os hablaremos más detenidamente. De momento, os pongo estas fotitos. Entre la lluvia y la humedad, os invito a encontrar una foto en este post donde tengamos buenos pelos.

Hoy hemos aprovechado el día al máximo. Hemos hecho una excursión a diferentes puntos fuera de la ciudad, que durante la semana no tendremos tiempo para visitar. Lo primero que hemos visto ha sido la cueva de Postojna, un conjunto de galerías subterráneas enorme del que destacaría tres cosas: te llevan al interior en un tren de los de las atracciones de Disneyland, llueve más dentro de la cueva que fuera y es el único hábitat natural de uno de los animales más desconcertantes que he visto. Os dejo fotos para que juzguéis por vosotros mismos.

Tras eso hemos visitado el castillo de Predjama, una minifortaleza construida en la ladera de una montaña, prácticamente en el interior de una cueva. La visita ha sido muy interesante. No tanto por el interior del castillo en sí (húmedo, frío y un poco escaso de mobiliario) sino por la localización del mismo y el uso del entorno natural. Algunas de las paredes del castillo eran la propia ladera de la montaña, de la que extraían agua pura. Además, las plantas superiores del castillo eran la propia cueva en sí, por la que se podía escapar a través de unos túneles en caso de asedio. Además, no paraban de repetir la historia de cómo Erasmo de Predjama murió de un catapultazo mientras estaba haciendo sus cosas en el retrete del castillo. Lo mismo tienen que cambiar de community manager.

Luego hemos ido al norte, a Bled (que se pronuncia /blid/, por si queréis haceros los listos). Bled es famosa por su gran lago, en el interior del cual hay una isla que es la única isla natural de Eslovenia. Por tamaño, la isla no es que sea para presumir, pero el enclave es precioso. A la isla se accede en un barco de madera que conduce un remero, pero nosotros no lo hemos tomado. En lugar de eso, hemos subido al castillo de Bled. Este castillo está construido en la cima de un acantilado justo sobre el lago. En el interior hay varias cosas para visitar, pero lo más interesante son, sin dudas, las vistas. Tras ello hemos paseado por la orilla del lago, visto patos y tomado chocolate caliente.

Finalmente hemos vuelto a Liubliana, tras unas 10 horas de excursión y cada uno se ha ido a su habitación a coger fuerzas para el día de mañana. Mª Ángeles probablemente estará viendo un partido de fútbol y yo soy más de Drag Race. 

No os olvidéis de consultar el blog mañana, que os contaremos cosas interesantes de verdad.

¡Nos vemos!

Diario de una Erasmus en Helsinki: último día.

¡Hola a todos!

El último día de la visita ha sido muy interesante. Hemos vuelto al campus 1 y hemos tenido una reunión con la encargada de las admisiones de los estudiantes. Nos ha contado qué criterios utilizan para elegir al alumnado que se puede matricular cada año, y algunos de ellos nos han sorprendido bastante. ¿Sabíais que aquí la nota no cuenta para entrar? Si un candidato cumple todos los requisitos necesarios para ser estudiante de un grado en concreto, tiene derecho a hacerlo. ¿Cómo se elige entonces, cuando las plazas son limitadas? Pues por sorteo. Así, si te eliges un grado muy popular, tienes menos posibilidades de entrar, pero las mismas que el resto. ¿Qué os parece este sistema? Desde luego es muy afín a su forma de pensar: todo el mundo tiene derecho a la educación.

En la charla sobre los métodos de admisión nos hablaron, por supuesto, de las saunas.

El resto de la mañana lo pasamos visitando algunos “youth workshops”, donde jóvenes en riesgo de exclusión social hacen un programa de seis meses que los inicia en el mercado laboral. Están destinados a mejorar sus habilidades laborales (levantarse todos los días a la misma hora, aparecer por el trabajo, ser responsables…) pero especialmente para crear una red de cuidados y orientarlos en cuál será su siguiente paso al acabar el programa. Por lo general, todos comienzan a estudiar un grado tras ello.

Uno de los youth workshops con más éxito es una cafetería que hemos visitado hoy. Está situada en una antigua casa de pescadores en un lago. ¡Viendo el paisaje es normal que tenga tanta afluencia de público!

Vistas desde la terraza de la cafetería

Con el fin de la visita vinieron las despedidas. Fue un poco triste, sí, pero nos quedamos con la promesa de visitarnos en nuestros países de origen. ¡El viaje a Eslovenia está prácticamente asegurado!

Ahora escribo desde el aeropuerto. Han pasado dos días desde que nos despedimos. Por supuesto, a estos días se les ha sacado mucho provecho. Entre otras cosas, he visitado la ciudad de Porvoo, muy cerquita de Helsinki, famosa por sus casitas construidas a la orilla del río, y situada en un entorno natural espectacular.

Casas del río en Porvoo

Un señor posando en las marismas de Porvoo

Ayer estuve en Tallin, donde se llega tras  un viaje de dos horas en ferry. No es por desmerecer a Helsinki, pero turísticamente Tallin tiene mucho más que ofrecer. ¡El casco viejo es precioso! Eso sí, la comida y la gente no es tan agradable como en la capital finlandesa.

Llegada a Tallin en ferry

Un personaje entre dos torres en Tallin.

Espero que con las fotos que os pongo os hagáis una idea de cómo ha sido la experiencia. Me ha gustado mucho compartirla con vosotros mediante este blog.

¡Nos leemos en la próxima Erasmus!