Conferencia Analytica

(No, no lo he escrito mal) Como ya he comentado en varias ocasiones he viajado con Anna (mi supervisora). Uno de estos viajes fue a Munich, a una conferencia llamada Analytica, la más grande de Europa; pero decidimos quedarnos un par de días más para visitar esta maravillosa ciudad.

Munich es una ciudad situada cerca del norte del país, es considerada la ciudad más rica, puedo confirmarlo.

Fue una conferencia impresionante donde aprendí un montón de cosas y conocí a mucha gente, además de ver lo mal que se me da entender el idioma.

A parte de visitar durante el día, como vino Adrián pudimos disfrutar también del ambiente nocturno ya que en España estamos acostumbrados a vivir de noche.

Pudimos ver desde los monumentos y plazas más importantes hasta como se divierte la gente en este país.

Roma, mayo de 2026

Los profesores Piedad (FOL) y Pedro (Informática) hemos visitado Roma entre los días 17 y 22 de mayo.

Nuestro Cicerón, Livio, nos ha acogido maravillosamente y nos preparó una agenda de visitas densa y muy interesante.

El primer día visitamos el Centro de Formación Profesional de CivitaVecchia y a varias de las empresas que colaboran con la formación de sus alumnos. Esa misma tarde, y a unos pocos kilómetros de allí, visitamos el CFP Castelfusano, en Santa Marinella.

La tarde la dedicamos a visitar Roma junto con otros dos compañeros, Marta y Alberto, de la Escuela Superior de Hostelería y Turismo de Madrid. Ha sido un placer compartir con ellos esta experiencia, además de deleitarnos con su sapiencia en temas gastronómicos y de servicio de sala que, en un lugar donde la gastronomía es genial, nos han servido de mucho.

El martes 19, por la mañana, CFP de Cave donde los alumnos que habían participado en un intercambio con alumnos de Amberes nos contaron su experiencia. Terminamos lamañana en el CFP de Marino, donde su chef, especialista en comida vegana,y los alumnos que allí en Cocina y Sala, nos regalaron una opípara comida . Un placer, tanto la comida, como el trato de esos futuros profesionales. Muchas gracias. Estos alumnos también nos contaron su experiencia de prácticas en Niza. Flavio, para ser el primer curso en el que desarrollan proyectos Erasmus ha realizado un trabajazo excepcional.

El Miércoles 20 visitamos el CFP Acilia donde los alumnos de Seguridad informática nos mostraron en qué trabajan durante el curso. Fue nuestra primera toma de contacto, ya que estos alumnos nos devolvieron la visita la semana siguiente.

Ese mismo día, visitamos las instalaciones del CFP Castelfusano, donde observamos cómo trabajan la educación entre iguales, cocina de sala y, como era de esperar, nos agasajaron con una excelente comida. Muchas gracias por todo.

Terminamos la tarde visitando Castelgandolfo, lugar utilizado por los Papas para pasar los duros veranos romanos. Nos llamó la atención el reloj a la italiana del que os dejo una imagen y, si os interesa, busquéis información del porqué de sus seis horas y una única aguja.

El jueves 21 visitamos el CFP Adriático (que se encuentra en la calle Adriático no realizamos el viaje cruzando de oeste a este la península itálica, lástima) en el que imparten clases de estética y peluquería y tienen un proyecto excelente contra la violencia machista.

Por la tarde visita a la sede central de la Formación Profesional en Roma. Nos aclararon dudas sobre sus sistema de FP y comenzamos a entablar relaciones para que nuestros alumnos del IES Villaverde puedan realizar, a partir del curso que viene, prácticas en hospitales, farmacias sus prácticas de Laboratorio, Cuidados Auxiliares de Enfermería e Informática.

Ha sido una experiencia muy enriquecedora y, de nuevo, dar las gracias a nuestros compañeros italianos por tan excelente trato.

Senderismo

Jena es una ciudad rodeada de montañas, en las cuales de hecho hay muchas rutas para hacer senderismo.

Tienes que coger la línea 1 de tranvía hacia el norte de la ciudad y andar, son unas rutas preciosas para hacer en compañía o incluso solo si necesitas tiempo para ti mismo.

Yo me arrepiento de no haber ido, no hizo muy buen tiempo y me quedé con ganas de ver las vistas de la ciudad que tanta gente me había contado.

Países muy diferentes

Irse de Erasmus siempre suena a fiesta y viajes pero también es darte cuenta de lo diferentes que pueden ser dos países que están relativamente cerca vivir en Alemania siendo de España es un cambio bastante grande en muchas cosas del día a día

Una de las diferencias más claras son los horarios aquí se come y se cena muchísimo antes y al principio es rarísimo porque tu cuerpo sigue pensando en la rutina española y acabas descolocada todo el tiempo

También se nota muchísimo la puntualidad todo funciona a la hora exacta desde las prácticas hasta el transporte algo que contrasta bastante con el estilo más relajado que tenemos en España

La vida social es diferente no hay tanta improvisación los planes se organizan con tiempo y el ambiente en general es más tranquilo además el clima es mucho más frío y gris lo que cambia bastante el día a día

Erasmus Cosenza, Italia: Semana 3

¡Buenas!

Esta semana ha sido bastante tranquila, o eso diría si no me lo hubiera pasado tan bien el jueves.

El encargado de el plan de erasmus de la residencia, Giuseppe, ha organizado un evento en el que nos juntabamos los estudiantes y los tutores de prácticas a tomarnos unas bebidas en un bar cerca de la residencia. ¡Ha sido muy divertido!

He estado hablando con mucha gente con la que no había tenido la oportunidad de conocer y hemos pasado un buen rato mientras me tomaba una Coca-Cola.

Undécima semana: Parte 2

Durante la segunda entrada de esta semana, vamos a centrarnos en el fin de la misma.

Una compañera del Instituto Cervantes nos dio tanto a la otra becaria como a mi dos entradas para un concierto tributo de los Gipsy Kings, en el Teatro Español a las 20:30 del sábado. A su vez, nosotros ya teníamos planeado hacer una visita a Chefchaouen ese mismo día, aprovechando que ya hace mejor tiempo y lo barato que es el bus (Menos de 4 euros ida y vuelta).

Así pues, ha sido un fin de semana movidito y cansado, pero también lleno de experiencias.

La visita a Chefchaouen empezó con un viaje en bus durante el cual aproveché para sacar fotografías y hacer algún que otro vídeo del paisaje, que me recordaba en bastantes aspectos al tipo de paisajes que veo cuando visito la casa del pueblo en Extremadura.

Una vez en Chefchaouen, caminamos desde la estación de buses hacia el centro de la ciudad, subiendo por una cuesta tan inclinada y extensa, que hicimos una broma sobre que íbamos a necesitar material de escalada.

Pero llegar a la medina hizo que mereciera la pena. La medina de Chefchaouen es incluso más caótica que la de Tetouan, llena de pasadizos y recovecos plagados de tiendas, murales y vistas increíbles.

Desafortunadamente, también es un destino muy turístico, y esto significa que las calles estaban abarrotadas, y llenas de turistas que no sólo hacían el circular más difícil, si no que, como en cualquier otro sitio, acostumbran a ser ruidosos y poco respetuosos con su entorno, parece que la gente se piensa que cuando están fuera de su ciudad pueden dejarse el respeto y la educación guardados en sus armarios, para que no cojan polvo.

Visitamos varios negocios, en los que nos invitaron a hacernos fotografías, nos camelaban para intentar vendernos cosas, y, en ocasiones, lo consiguieron. Salí de allí con aceite de argán perfumado, para masajes, una muñequera de cobre y un pack de especias que ya he tenido el placer de probar en un rico guiso de lentejas:

Entre otros muchos negocios, pasamos delante del puesto de un pintor, cuyos cuadros eran verdaderas obras de arte. Uno en concreto me cautivó, y me provocó mal sabor de boca por no tener más dinero para haberme podido llevar alguna versión a casa. Pero eso no me impidió hablar con él, y hacerle saber lo mucho que me había movido. Este me enseñó la primera versión del cuadro en respuesta, y le dije que, aunque no podía permitirme comprarlo, quería poder mostrarlo a más gente, y me dio permiso para hacerle una fotografía:

También paramos a desayunar en la plaza El Haouta, y observamos a los gatos locales en sitios de lo más adorables:

Al final os dejaré con más imágenes del viaje. Por desgracia no estoy pudiendo subir galerías ya que está habiendo errores a la hora de escribir imágenes en el disco, lo más probable es que hayamos rebasado el espacio disponible, y eso es algo que no tengo permisos para editar.

No obstante, he de decir que la visita a Chaouen no fue todo risas y placer. Como tantas otras cosas en mi estancia en Marruecos, junto a esa arquitectura espectacular, la naturaleza vibrante y la gente acogedora, te persigue siempre la sombra de una realidad muy marcada por la pobreza, el abandono por parte del gobierno y el daño que hace el turismo a la naturaleza local.
La ciudad es muy bonita, pero a cada dos pasos que das ves edificios gritando por recibir mantenimiento, calles en mal estado y gente local desprovista de infraestructura para llevar una vida diaria en condiciones. En su lugar tienes hoteles y bares, los cuales los propios locales te dicen que la mayoría pertenecen a Españoles que compraron casas para convertirlas en negocios.
Por otro lado, los animales están desprovistos de atención veterinaria y refugios adecuados, por mucho que la gente de alrededor los trate con amabilidad, y es difícil poner los ojos en vegetación o cuerpos de agua que no estén plagados de plásticos y otros tipos de deshechos no biodegradables.

Y quería hablar también del concierto de los Gipsy Kings, pero está siendo una entrada muy larga, así que aprovecho y lo dejo en el tintero para la semana que viene, dejandoos en su lugar con una última reflexión sobre la experiencia en Chaouen, y las prometidas imágenes.

En definitiva, el viaje a Chefchaouen fue una mezcla entre lo frenético y estimulante de un destino lleno de cosas que ver y gente de la que aprender, con la dura realidad de una sociedad enfocada en el consumismo, la explotación de recursos y el maltrato a personas, animales y paisajes para el beneficio de unos pocos privilegiados. Fue un día más dando fuerza a la idea de que cada vez es más necesario que levantemos las cabezas, darnos cuenta de que estamos viviendo la vida a un ritmo que provoca el sufrimiento de millones de vidas en pos del beneficio de unos pocos, y empezar a valorar más este mundo que nos sustenta, dar menos fuerza a la maquinaria capitalista y centrarnos más en cuidar, conservar y apoyar a aquellas personas, animales y paisajes cuya tortura diaria está invisibilizada o normalizada.

Mi primera casa

Voy a intentar hablar más a cerca de mi experiencia personal; y uno de los primeros recuerdos que tengo cuando miro hacia atrás es mi primer hogar en Jena.

Fue un apartamento compartido en las afueras de la ciudad, una calle con un nombre impronunciable. Me recibió Anna, mi compañera de piso, una chica rusa majísima que me hizo sentirme bien pese a todo. Mi otro compañero de piso, Magd (jamas aprendí a pronunciar su nombre, era algo como «mejid»); tiene un espacio especial en mis recuerdos, pasábamos mucho tiempo juntos ya que Anna solía estar fuera.

Recuerdo noches juntos los tres en la terraza tranquilos hablando de la vida (o intentandolo ya que Magd no hablaba inglés, pero bueno ChatGPT fue de mucha ayuda). Pese al mal sentimiento que tengo a cerca de los primeros días en Jena, el recuerdo de haber podido convivir con gente que me ayudó a reírme en mis malos días me reconforta mucho.