Semanas Decimosegunda y Decimotercera: Caos y desconexión.

Debo empezar pidiendo disculpas por la ausencia de entrada de blog para mi duodécima semana en la experiencia Erasmus+ Lo cierto es que fue una semana agotadora, durante la cual dediqué a mi trabajo bastantes horas extra fuera de las que figuran en el acuerdo Erasmus+, puesto que se juntaron los exámenes DELE de Mayo, en los que cientos de Tetuaníes se ponen a prueba para conseguir un certificado de dominio del lenguaje español que les permita aspirar a mejores vidas, con la feria del cómic de Tetuán, un evento pequeño organizado por la universidad de artes, en la cual el Instituto Cervantes abrió un stand promocional de su biblioteca, a cargo de la otra becaria y de la persona que escribe estas líneas.

Debido a ello, lo cierto es que si bien tenía en mente subir un par de entradas el domingo, como ya se ha vuelto habitual, ese día estaba tan agotado y desprovisto de fuerzas que se me terminó pasando el tiempo.

Hoy tampoco tengo muchas energías para escribir una entrada genuinamente interesante, las cosas como son. Pero por un motivo totalmente distinto.

Esta semana se celebraba el sacrificio del cordero aquí en Tetouan, con lo cual el centro cerraba, y aprovechando el momento decidí viajar de vuelta a España para recuperar contacto con mi familia, mi pareja y mi gato George.

Por tanto, escribo esta entrada recién llegado a Tetouan del aeropuerto, y sin ganas de nada más que tirarme en la cama y descansar, para mañana volver a la rutina en el Cervantes.

No obstante, esta tarde intentaré añadir una segunda entrada hablando más en detalle de las experiencias durante la feria del cómic y los exámenes DELE, y en las semanas que quedan de mi aventura Erasmus+ haré por ser más puntual a la hora de anotar los recuentos.

Último finde en Jena

Este fin de semana ha sido un poco raro, siento una mezcla entre felicidad y un poco de pena. No se en que momento han pasado 3 meses y me voy en 4 días… Ojalá poder decir que esta ultima semana he salido mucho y he disfrutado pero la verdad que me he dedicado a arreglar y recoger el piso, hacer la maleta, preparar la defensa del TFG, estudiar, entre otras cosas, por lo que siendo sincero no es que haya disfrutado un montón.

Junto con las mil cosas que tenía que hacer la tormenta que ha caído este fin de semana tampoco es que haya ayudado mucho. Estoy deseando volver a Madrid pero un poco en el fondo también me da pena dejar todo esto atrás.

Segunda Mitad de la Semana 12 Papeles, nostalgia y una última noche para el recuerdo

La segunda mitad de la semana ha sido bastante más tranquila, introspectiva y casera, dedicada casi en su totalidad a la apasionante y nada aburrida tarea de rellenar formularios, validar firmas y terminar el papeleo infinito de la universidad para dejar todo legalizado de cara a la vuelta a España, que ya es en solo ocho días. Entre contratos de prácticas, certificados y el inicio de organizar mentalmente la maleta para que quepa todo lo acumulado en este tiempo, no ha habido espacio para grandes escapadas en tren ni viajes locos de última hora, pero la verdad es que el cuerpo me pedía parar un poco, descansar y asimilar todas las emociones acumuladas. El momento verdaderamente especial y mágico de estos días —y probablemente uno de los mejores recuerdos de toda mi estancia— fue la última noche de los únicos amigos que me quedaban aquí antes de que tuvieran que coger su vuelo de regreso a casa. Nos subimos a la terraza de su piso con algo de beber y nos dieron las cuatro de la mañana sin apenas darnos cuenta, simplemente arreglando el mundo, hablando de lo que nos depara el futuro y recordando las mil anécdotas, risas y choques culturales que nos llevamos grabados de este Erasmus. Mirar el perfil iluminado de Bérgamo de madrugada en completo silencio con la gente que ha hecho que esta experiencia sea verdaderamente inolvidable fue el broche de oro perfecto, recordándome que, aunque la aventura italiana se termine y toque volver a la realidad de la rutina, las personas y los momentos se vienen conmigo para siempre bien guardados en la maleta. ¡Comienza la cuenta atrás definitiva para el regreso!

Ultima semana en Oporto 2

Estos dos últimos días que he estado en Oporto he estado terminando el curso de ingles y preparando la maleta, también he pasado estos dos días por la farmacia un rato por que mi tutora todavía me tenia que firmar unas cosas y también porque una de las farmacéuticas me prometió que me haría la carne de las bifanas para que tenga algo para comer por el camino y además así aproveche para despedirme de ellos ya que me hicieron bastante compañía incluso fuera de la farmacia.

También me da pena irme ya que si me pudiera quedar en Oporto la jefa de la farmacia ya me dijo que me hubiera contratado para la parte de pedidos a domicilio y ya que cuando supiera mas el idioma ya me cambiaria a mas tareas, pero tristemente no puedo quedarme pero sin dudo voy a volver para verlos de nuevo

Inicio de la Semana 12 – Despedidas y calor extremo

¡Hola a todos! Arrancamos la semana 12 y tengo que admitir que ha empezado con un sabor bastante agridulce, porque ya me queda menos de una semana en Bérgamo y la nostalgia está empezando a pegar fuerte en el cuerpo. En el ámbito laboral he estado a tope en el taller reparando todo tipo de equipos informáticos y de hardware, pero esta semana me ha tocado el gran logro y la satisfacción técnica de meterle mano por primera vez a una PlayStation 5, desarmándola por completo y solucionando el fallo, lo cual ha sido todo un hito profesional antes de volver a casa; aunque la verdad es que ya sé que voy a echar muchísimo de menos este ambiente de trabajo, los retos diarios y el día a día aquí cuando regrese a España. En lo personal, la ciudad se siente de repente mucho más vacía y silenciosa porque la gran mayoría de la gente que estaba de Erasmus ya ha terminado sus contratos y se ha vuelto a sus respectivas ciudades, y entre ellos se ha ido mi compañero de trabajo, por lo que mis planes sociales sin ese grupo tan guapo y dinámico que habíamos montado con él y sus compañeros de piso se han quedado un poco en modo pausa y el ritmo de las tardes ha cambiado por completo. Por si fuera poco el bajón de las despedidas, el clima italiano ha decidido darnos la bienvenida a la recta final con un subidón de temperaturas brutales y un bochorno veraniego para el que, os lo prometo, no venía nada preparado con la ropa que metí en mi maleta hace meses. Lo mejor de estos primeros días, sin duda, fue irme a comer con mi compañero de trabajo para tener nuestra propia despedida como dios manda, disfrutando de la gastronomía local y prometiéndonos que esto no es un adiós definitivo, sino un simple hasta luego, y que nos volveremos a ver en el futuro en España para recordar todo esto con una buena cerveza en la mano.

Ultima semana en Oporto 1

Esta ya es mi ultima semana en Oporto y ayer fue mi ultimo día en la farmacia, estos días he echo lo mismo, los pedidos a domicilio, recepcionar pedidos que nos llegaban de otras farmacias y también me enseñaron esta semana que en la farmacia hay veces que los clientes les piden que le preparen el antibiótico que se van a llevar así que tiene un área desinado a esta.

En verdad me ha dado mucha pena tener que despedirme de ellos ya que han sido muy majos conmigo y aunque no entendía bien el idioma al principio fueron pacientes y fueron depacío para que yo les entendiera así que les voy a echar bastante de menos

Úndécima semana: parte 2

Este jueves vino mi hermana a visitarme y se quedó conmigo todo el fin de semana, así que estaba muy emocionada porque tenía muchas ganas de verla y pasar tiempo juntas.

Uno de los días dimos un paseo por el centro de Bruselas. Estuvimos caminando tranquilamente, viendo las calles, las tiendas y disfrutando mucho del ambiente de la ciudad. Después fuimos a cenar y más tarde subimos a un rooftop donde tomamos unos tragos mientras disfrutábamos de las vistas de Bruselas por la noche. Fue un momento muy bonito porque las vistas eran increíbles y pasamos un rato súper agradable hablando y riéndonos.

Otro día decidimos ir a Gante y la verdad es que me encantó la ciudad. Me gustó muchísimo su vibra medieval, los edificios antiguos y los canales, que hacían que todo se viera muy bonito y especial. Paseamos bastante por el centro y disfrutamos mucho descubriendo rincones nuevos. Sin duda fue uno de mis planes favoritos del fin de semana.

En general, fue un fin de semana muy especial porque pude pasar tiempo con mi hermana, desconectar un poco de la rutina y conocer lugares muy bonitos.

Úndécima semana: parte 1

Esta semana continué con mis prácticas y seguí aprendiendo muchas cosas nuevas dentro del laboratorio. Cada día voy entendiendo mejor cómo funciona todo y me siento más cómoda trabajando allí.

Uno de los días hicimos una pequeña sorpresa y preparamos comida para compartir. Fue un momento muy agradable porque pudimos pasar un rato diferente, hablar y disfrutar un poco fuera de la rutina del trabajo. Me gustó mucho el ambiente y lo bien que lo pasamos todos juntos.

También me ocurrió algo bastante gracioso esta semana. Subiendo en el ascensor me di cuenta de que no existe el piso 3 en el edificio. Lo más sorprendente es que llevo ya dos meses y medio allí y nunca me había dado cuenta hasta ahora. Me hizo mucha gracia porque utilizo el ascensor todos los días y aun así no había caído en ese detalle.

Además, seguí viendo cómo se realiza el registro de muestras y pasé tiempo en el área de citología, observando diferentes procedimientos y aprendiendo más sobre el trabajo del laboratorio.

Décima semana: parte 2

Este fin de semana también me lo pasé muy bien y pude desconectar un poco de los estudios y las prácticas. Una amiga me recogió en coche y fuimos a dar un paseo por el centro. Estuvimos caminando tranquilamente, viendo las tiendas y hablando de muchas cosas, así que fue un rato muy agradable.

Después del paseo, fuimos a cenar a un restaurante italiano. Pedimos pizza y estaba muy buena. La verdad es que disfruté mucho de la cena y del tiempo con mi amiga, porque hacía falta un momento para relajarse y pasar un buen rato después de una semana bastante ocupada.

En general, fue un fin de semana sencillo pero muy divertido, y terminé muy contenta porque pude descansar, salir y despejarme un poco.