Atomium
Uno de los lugares más emblemáticos que he tenido la oportunidad de visitar en Bruselas es el impresionante Atomium. Desde lejos ya llama muchísimo la atención, pero subir a él es una experiencia completamente diferente.
Durante la visita pude recorrer su museo interior, donde se explica la historia y el significado del monumento. Algo que me pareció especialmente interesante fueron las salas con luces y exposiciones dentro de las diferentes esferas. En algunas de ellas había instalaciones visuales muy llamativas con luces de distintos colores que representaban elementos y estructuras, creando una atmósfera casi futurista. Caminar por los túneles que conectan las esferas también es una experiencia curiosa, porque parecen pasillos de una nave espacial.
Pero sin duda, uno de los mejores momentos fue subir hasta la esfera superior, donde se encuentra la vista panorámica. Desde allí se puede disfrutar de una vista de 360° de toda la ciudad de Bruselas, lo que permite apreciar la ciudad desde una perspectiva completamente diferente. Ver la ciudad desde esa altura fue realmente impresionante.






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El “tour” por los hospitales
En mi experiencia dentro del hospital, una de mis partes favoritas del trabajo es lo que ellos llaman el “tour”.
El hospital en el que trabajo, el Institut Jules Bordet, no está dentro del hospital general, sino que es un edificio separado del Hôpital Erasme. Además de estos dos, hay otros hospitales dentro del mismo complejo.
Lo curioso es que todos están conectados entre sí de forma subterránea. Para empezar el tour tenemos que bajar hasta el nivel -2, donde se encuentran los pasillos que conectan los diferentes edificios. Desde allí nos movemos por el complejo hospitalario y vamos subiendo a los distintos hospitales según las muestras o tareas que tengamos.
Durante este recorrido pasamos por muchas áreas diferentes del hospital, lo que hace que cada día sea distinto. Entre ellas están: endoscopias, fertilidad, área de orina, genética, biopsias, etc.
Este recorrido permite ver cómo funcionan distintas partes del hospital y entender mejor el flujo de trabajo entre departamentos.

El “día de la tiroides” en citología
Otra curiosidad del hospital ocurre en el área de citología. Los viernes tienen algo que llaman “el día de la tiroides”.
Ese día, muchos pacientes acuden al hospital para realizarse punciones tiroideas. Estas muestras se van obteniendo a lo largo del día y nuestro trabajo consiste en ir a recogerlas en distintos momentos según se van realizando.
Esto hace que el viernes sea un día especialmente dinámico, ya que tenemos que estar pendientes de las diferentes horas en las que se realizan las punciones para poder recoger las muestras y llevarlas al laboratorio para su análisis.











