Desconexión

He de pedir disculpas, llevo mucho tiempo sin escribir un blog; no ha sido a voluntad.

Como dije en la última entrada, tuve un viaje a Múnich con mi supervisora para una conferencia. Estuvimos en algunos seminarios sobre temas diversos como antibióticos para la tuberculosis, análisis de polvo según seguí es geográficas, citometria de flujo… Luego atendimos a una feria dentro del mismo recinto donde cada empresa promocionaba sus productos, algunos de los cuales no había oído hablar nunca, por lo cual aprendí mucho.

Luego fue una semana de trabajar mucho, ayudar a muchos compañeros a completar sus experimentos y sin darme cuenta ya estábamos de vacaciones.

Además, mi compañero Adrián y yo al final conseguimos un piso para vivir juntos y tuvimos que mudarnos, por lo que han sido un par de semanas de caos. Pero bueno, ya ha pasado más de un mes desde que llegamos y cada día me gusta más estar aquí.

Y las prácticas?

Ahora que ya me he asentado, me he dado cuenta de que no he explicado nada sobre mis prácticas y el centro en el que estoy.

Estoy haciendo las prácticas en un centro de investigación llamado HKI en Jena, Alemania. Estoy en el departamento de Inmunología microbiana, que se encarga de hacer estudios sobre un hongo llamado Cándida albicans, hacemos desde los cultivos celulares iniciales hasta la infección de las células y la interpretación de los resultados.

La verdad que es un centro bastante grande, muy bien equipado y con un trabajo muy interesante.

Esta semana mi supervisora, Anna, y yo hemos hecho un pequeño viaje a una conferencia, pero hablaré de esto en la próxima entrada.

Segunda semana en Jena

He de admitir que las cosas van mejorando poco a poco. La semana pasada veía todo negro, una ciudad demasiado tranquila para mi, donde no hay mucho que hacer, un trabajo el cual no acababa de llenarme y ningún amigo.

Pero empiezo a ver la luz, este fin de semana mi compañero Adrián y yo visitamos una ciudad cercana llamada Leipzig. Es una ciudad mucho más grande, la verdad que preciosa y con bastantes más cosas que disfrutar.

Ver que aquí también hay vida más allá del trabajo me reconfortó mucho. Seguiremos explorando el máximo posible para aprovechar todo lo que podamos nuestro tiempo aquí.

Primeros días en Jena

Llevo en Jena, Alemania poco más de una semana y ya he sentido mil cosas. Se puede pasar de la felicidad extrema, a la decepción y la frustración varias veces en un día, lo cual es extraño.

Jena es una ciudad universitaria, no muy grande con un paisaje precioso y muy acogedora. Lo único es que la gente aquí tiene unos horarios muy distintos, por lo que cuesta acostumbrarse. Además, no hay muchas cosas que hacer por las tardes y encontrar amigos es difícil.

En cambio, hay muchas ciudades preciosas cerca y el transporte público funciona muy bien por lo que los fines de semana se basarán en visitar este nuevo país.

La cosa es acostumbrarse poco a poco e intentar aprender muchas cosas (como el idioma, que no parece muy fácil)