Una vez de vuelta en casa, he de admitir que se está muy bien, pero los últimos días allí fueron horribles, ya que no quería irme.
Me acostumbre a la ciudad, a la gente a sus costumbres y a la vida, por lo que dejarlo todo atrás otra vez fue duro.
Tuve una gran despedida por parte de todo el mundo, fue muy emotivo y cada vez tenía más claro que quería quedarme pero no podía.
Estoy muy agradecida por todo, la experiencia tanto de vida como laboral, de haber podido vivir tantas cosas y sensaciones nuevas pero sobre todo por la gran gente que he conocido.
Gracias Alemania, gracias Jena y gracias por todo MI💕