Pese a haber pasado por tantas casas (2), mi verdadero hogar era mi departamento Microbiall Immunology (MI).
Desde el primer día me hicieron sentir como una más, al ser un departamento pequeño tuve la suerte de poder entablar una buena relación con todos mis compañeros, los cuales no podría haberme imaginado mejores.
Tanto con los Fika de los viernes como con las conversaciones entre tiempos de incubación de experimentos y los desayunos/comidas en grupo para cumpleaños y despedidas, todos formábamos una pequeña y diversa familia.