Un fin de semana aproveché para ir hasta Ulm a visitar a una parte de mi familia que llevaba mucho sin ver.
Ulm es una ciudad preciosa al sur de Alemania, con un río rodeado por césped donde las familias y amigos van a pasar la tarde. Un ambiente cálido y cómodo.
También hay una iglesia preciosa en el centro, donde ponen un mercadillo los fines de semana en el cual puedes comprar productos artesanales locales.
Cabe destacar en cuanto a los viajes, que no es necesario gastar mucho dinero; existe un ticket válido para viajar en todo el país, por lo que puedes moverte a todas partes a un precio asequible, lo único que son trenes regionales por lo que los viajes son un poco más largos.