¡Hola de nuevo!
Para el día de hoy nos hemos movido un poquito del centro de la ciudad. Hemos viajado hasta la zona de el Pireo, al suroeste del centro, donde está el puerto más importante de Atenas. Allí, ya sin polacos, el equipo español hemos visitado el Hospital Metropolitano. En este hospital hay ahora mismo tres alumnos y alumnas españoles haciendo las prácticas, así que hemos aprovechado para visitar las instalaciones y que nos cuenten cómo está siendo su experiencia.
En primer lugar nos han llevado al laboratorio de análisis biomédicos. En una misma sala enorme están todos los puestos de análisis: hematología, inmunodiagnóstico, bioquímica, microbiología y banco de sangre. En este hospital no hacen análisis de biología molecular, ¡qué pena, me habría encantado verlo! En el interior había mucho bullicio y un tránsito imparable de muestras: la laboratorio funciona 24 horas al día. Los alumnos españoles que están haciendo sus prácticas allí nos contaron que están encantados en Atenas y que en los laboratorios los tratan muy bien. Eso sí, se quejan de que encontrar alojamiento ha sido difícil y caro. Dentro de los laboratorios, donde tampoco nos dejaron hacer fotos, hay una cosa que me llama mucho la atención: ¡cafés! Por todas partes, de todas las maneras posibles y en todos los sitios que se te ocurra: ¿Encima del contador hematológico? ¡¿Por qué no?! ¿Al lado de la estufa de cultivos? ¡Claro que sí, por favor! Lo de los griegos y el café es digno de análisis.
Luego tuvimos que esperar un buen rato (en una cafetería, claro) a que nos encontraran un hueco para subir al laboratorio de anatomía patológica. Después de esperar un buen rato prácticamente nos colamos allí, pero nos recibieron muy educadamente. Allí había otra chica española que nos contó qué ha estado haciendo estos meses de prácticas, y me alegró mucho saber que podemos tener puestos Erasmus para los alumnos de este ciclo el año que viene. Más allá de ver cafés sobre el dispensador de parafina, no encontré nada reseñable: es un laboratorio de anatomía patológica perfectamente normal.

Después de la visita al hospital fuimos a ver una farmacia de la zona con la que el SBIE está iniciando un nuevo convenio de colaboración, ¡así que puede que el año que viene alguno de los alumnos del Villaverde haga sus prácticas allí! La farmacia, recién construida, está liderada por un chico muy joven que nos explicó que en la zona hacen muchas ventas en inglés, por lo que están interesados en acoger alumnos Erasmus. Además, nos enseñó el pequeñito laboratorio de formulación magistral, donde dice que prácticamente todos los días tienen que hacer alguna fórmula farmacéutica, especialmente cremas específicas que recetan en dermatología. ¡Me encantó saber que en Grecia casi todos los técnicos de farmacia tienen que hacer formulación magistral en su día a día!

Al acabar la mañana y despedirnos, me quedé por la zona ya que hacía un día estupendo y había playas cerca. Di largos paseos por el puerto comercial y privado, por las playas y, por supuesto, probé comida típica. En este caso en un restaurante cretense. Lo más rico: caracoles fritos en vinagre y romero. No me puedo quejar, Atenas me está tratando bien.



¡Hasta mañana!