Semana 7: Familia, canales y mucho código

Perdonad el retraso con el blog de esta semana, pero es que han venido mis padres a verme y, como imaginaréis, he preferido soltar el móvil y disfrutar de ellos al máximo. Estuvieron todo el fin de semana por aquí y fue genial. Para recibirlos, los llevé a cenar al Circolino, en la Ciudad Alta de Bérgamo. Es un sitio increíble porque está en un antiguo convento y tiene ese aire auténtico de «cooperativa» donde se come de lujo; si venís a verme, ¡es parada obligatoria! También les enseñé todos mis rincones favoritos de Bérgamo, sobre todo la parte antigua, que es donde de verdad te enamoras de esta ciudad.

El plato fuerte del finde fue la escapada a Venecia. Fuimos en coche porque, aunque parezca mentira, en transporte público se tardan casi 4 horas y queríamos aprovechar el tiempo. La ciudad es una pasada: estuvimos en la Plaza de San Marcos, cruzamos el Puente Rialto y nos hartamos de ver canales y puentes. Eso sí, confirmo el mito: huele un poco a alcantarilla en algunas zonas, pero es lo normal viviendo entre agua, y la verdad es que con lo bonito que es todo, ni te importa.

En la parte «curro», estoy muy contento. Por fin he lanzado la app de gestión de inventario que le estaba montando a mi jefe. No os voy a mentir, organizarlo todo fue un jaleo de locos y hubo momentos de estrés, pero verla ya funcionando ha sido una experiencia espectacular. Ahora me toca estar un poco más tranquilo, aplicando «parches» y arreglando cosillas para que la funcionalidad sea perfecta, pero el gran paso ya está dado. ¡Cierro la semana con las pilas cargadas!

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *