Para empezar, trabajé en el área de biología molecular, utilizando la técnica FISH. Fue algo completamente nuevo para mí y me permitió aprender mucho sobre cómo se pueden visualizar secuencias específicas de ADN dentro de las células. Sin duda, mi parte preferida fue utilizar los microscopios de fluorescencia, ya que nunca antes había usado uno. Me pareció fascinante ver cómo las muestras emitían un color dependiendo de lo que se buscaba.


Tarde de paseo
Además del trabajo en el laboratorio, también tuve tiempo para desconectar un poco. Un día salí a pasear por un barrio que me llamó mucho la atención, ya que estaba lleno de casas bonitas y típicas, con mucho encanto. Me gustó especialmente fijarme en los detalles, como las puertas, así que decidí hacer fotos a algunas de ellas.



Después de ese paseo tan agradable, aproveché para quedarme por la zona y fui a merendar. Fue un momento tranquilo, perfecto para relajarme y disfrutar del ambiente después de un día tan completo.
