La tercera semana ha sido bastante intensa, pero también muy guay. Después de haber estado todo el fin de semana fuera, empezamos la semana con bastante energía y con una rutina bastante variada. Durante estos días hemos ido a diferentes centros, ya que cada día tocaba uno distinto, lo que nos ha permitido conocer a más gente y vivir experiencias diferentes en cada sitio.
En todos los centros hemos estado haciendo actividades con los usuarios, sobre todo juegos dinámicos para pasar un buen rato todos juntos. Además, hemos incluido una actividad de intercambio de idiomas, donde enseñábamos un poco de español, pero ellos también nos enseñaban cosas a nosotras, así que al final era un aprendizaje mutuo y muy divertido.
Uno de los momentos más chulos de la semana fue cuando fuimos al parque Tívoli, que es un parque enorme de aquí. Estar allí fue genial porque pudimos disfrutar del aire libre, relajarnos un poco y seguir compartiendo momentos con el grupo en un entorno diferente.

La verdad es que esta semana hemos estado bastante centradas en las prácticas y les hemos dedicado mucho tiempo, intentando aprovechar al máximo cada día. Aun así, también hemos tenido tiempo para desconectar. Por las tardes solíamos salir a dar una vuelta.

Algo que nos ha sorprendido mucho es lo fácil que es moverse por aquí. Podemos ir prácticamente a todos los sitios en bici o en patinete, lo que hace que todo sea mucho más cómodo y rápido. Además, esto hace que el día a día sea más activo y diferente.
También fuimos a un mercado local que montan aquí, donde había un montón de puestos de comida de diferentes países. Fue una pasada porque pudimos probar cosas nuevas y ver la mezcla de culturas que hay en un mismo sitio.
En general, ha sido una semana muy completa: hemos aprendido mucho, hemos trabajado bastante y también hemos tenido tiempo para disfrutar y seguir descubriendo el sitio en el que estamos.
