Quiero abrir las entradas de esta semana aclarando que, debido al final de Ramadán, problemas en el piso y la presencia de los temporales, ha sido incluso más lenta si cabe que otras.
La primera mitad de la semana fue poco destacable, el único desarrollo que hubo fue la mala noticia de que al final me toca esperar hasta esta semana que entra para poder cambiar de piso, por lo que me tocaba lidiar una semana más con unas cañerías del váter y ducha que, lejos de hacer su trabajo de absorber, devolvían lo que fuera que les echaras.
El grueso de actividad del que vamos a hablar en estas entradas se concentra, por tanto, en estos últimos días de la semana, respecto a lo cual cabe destacar que este viernes fue oficialmente el final del Ramadán. A pesar de que es un día de grandes celebraciones, ya me advirtieron que estas se dan sobre todo en los propios domicilios de la gente, así que efectivamente, quitando los ocasiones ruidos de cañones y megafonías, fue un día especialmente tranquilo, en el que los negocios no abrieron en ningún momento, al ser festivo.
El sábado, es decir, ayer, recordé que cuando entré en el piso vi un bote que decía ser desatascador para WC de acción rápida. Por supuesto pensé «Oye, yo creo que esto necesita algo más que un desatascador, pero podemos probar a ver». Y aquí viene mi pequeño tip para futuros viajeros: Los países, especialmente fuera de la UE, no tienen las mismas regulaciones ni controles con respecto a productos químicos y semejantes que otros, así que siempre, siempre leed no sólo las instrucciones de un producto, si no su composición de ingredientes anets de usarlo.
Evidentemente, cómo podéis imaginar a estas alturas, yo no hice caso de este consejo. Y cual es mi sorpresa cuando tras abrir el bote y, gracias a los dioses, resistir la tentación de averiguar a qué huele, lo echo en las cañerías y empiezo a escuchar un siseo y ver un humo característicos que me hicieron darme cuenta «Esto es ácido puro». Efectivamente, estaba vertiendo ácido sulfúrico a un 96% de concentración en unas cañerías saturadas de amoníaco de las aguas residuales atascadas.
Aquí viene un segundo consejo. Uno que sí seguí: Si alguna vez mezcláis ácidos fuertes con bases débiles, ventilad y abandonad el lugar durante un par de horas o así. Cuando sea seguro volver, echad agua en abundancia durante varios minutos para diluir la concentración que pueda haber quedado.

Puesto que esta ocurrencia sucedió cerca de la hora de comer. Además de aprovechar para hacer turismo improvisado y sacar alguna fotografía de los alrededores, aproveché en lo que volvía al piso y, para hacer aún más tiempo, me paré a comer fuera en un restaurante que vi abierto.
Era un sitio en el que servían tanto pizza, como hamburguesas, platos y sandwiches. Me pedí un shawarma con acompañamiento, y he de decir que fue una experiencia de lo más refrescante.


Los precios, como es costumbre en Tetouan, siguen sorprendiendo al compararlos con los de Madrid. Los platos más caros, que eran las pizzas, no subían más allá de los 6 euros, mientras que los sandwiches rondaban los 2 – 3 euros, y, cómo veréis más adelante, esto no indica mala calidad en absoluto.
Al contrario de lo que podemos estar acostumbrados por los restaurantes de kebab en Madrid, con raciones gigantescas y sabores artificiales, en este caso me sirvieron un rollo bastante más fino, con carne de bastante buena calidad, jugosa y con suficiente sabor propio para acompañar al de las especias, en vez de ser enmascarado por las mismas, servido con una presentación que hacía salivar, y acompañado por una salsa mayonesa que encajaba perfectamente con el perfil de sabores. Por no mencionar que, pese a la diferencia de tamaño, la calidad de los ingredientes ayudó a conseguir la misma sensación de saciedad que con uno de los equivalentes con gigantismo que estamos acostumbrados a ver en España.

Y con esto cierro la primera entrada, habiendo documentado el que sin duda ha sido el día más interesante de una semana que, por lo demás, ha pasado sin pena ni gloria. Esta tarde subiré una segunda entrada, en la que aprovecharé para invitar a las personas que la lean a hacer algunas reflexiones que me parecen importantes hoy en día.