
Durante la segunda parte de la semana se han dado dos acontecimientos que sí son dignos de anotar para la posteridad.
El primero de estos eventos sucedió el jueves por la noche, cuando acudí a un concierto cultural organizado por el Instituto Francés en el Teatro Español de Tetuán. El concierto venia de la mano de Songe d’Orient, es decir, Canción de Oriente, un grupo musical de París bajo la dirección de Raphael Mas.

Consistió en una hora y cuarto de diversos temas recorriendo la diversidad cultural del mediterráneo, con canto gregoriano, ritmos árabe-andalusíes, y toques renacentistas, con letras en un total de 12 idiomas, entre ellos árabe, persa, armenio, azerí, latín, español e inglés.
La única pega durante todo el concierto fue que mucha gente llevó a niños pequeños, que se aburrían y armaban alboroto, lo cual hacía difícil prestar atención plena a las estelares interpretaciones de la noche.
Además de música excelente, vi el Teatro Español por primera vez, y he de decir que fue una experiencia maravillosa. El sitio es bastante grande y bonito, además, al estar en balcón tuve la oportunidad de verlo desde una posición privilegiada.





También he de decir que fue la primera noche que salí a la calle, y la vida nocturna durante el Ramadán es increíble. Ves a gente entrando y saliendo de todas partes, los edificios están iluminados por la actividad que hay en ellos, y escuchas música y celebraciones por todas partes, por no mencionar los rezos en forma de cánticos.

Y bueno, el otro gran evento es que al fin he podido cuadrar las cosas con los caseros, y voy a poder moverme de piso. He de reconocer que este primer piso no fue la decisión más acertada del mundo. Caí en cogerlo porque me ofrecía una experiencia más barata, y pensé que siendo una persona y viniendo con el dinero justo, merecería la pena. Pero tras visitar la segunda opción, y sufrir en mis carnes el vivir en un piso mal aislado y con apenas equipamiento necesario para llevar una vida normal, me di cuenta de que si quiero aguantar cuatro meses en esta ciudad, merece la pena invertir un poco más y estar en un sitio en el que realmente pueda vivir con cierta comodidad.
Nos vemos la semana que viene, os recomiendo buscar Songe d’Orient y echarles un vistazo, ya que el vídeo grabado con la calidad de mi móvil no les hace justicia.