Durante la segunda mitad de la semana he estado principalmente enfocado en la creación de la página web para la tienda. Por ahora me he centrado en desarrollar la parte visual de la página, lo que también se conoce como el front-end. He elegido un diseño minimalista y visualmente agradable, con la idea de que la web sea lo más clara y sencilla posible para los clientes.
De momento ya he creado la página principal y también la zona de compra. Cuando se las enseñé a mi jefe, le gustaron mucho, lo cual me motivó bastante porque significa que el trabajo va por buen camino. Ahora queda la parte más pesada: crear la base de datos donde se guardarán todos los productos que tiene a la venta la tienda. Probablemente sea la parte que más tiempo lleve, pero al final también es una parte muy importante del proyecto y forma parte del aprendizaje de estas prácticas.
Fuera del trabajo también he seguido aprovechando la experiencia Erasmus. Estos días he salido a visitar varias iglesias de la ciudad (porque aquí hay muchísimas, ¡jajaja!) y la verdad es que muchas de ellas son impresionantes tanto por fuera como por dentro. Es curioso cómo cada una tiene su propio estilo y detalles.
También he salido a cenar pizza con algunos compañeros. Estando en Italia es casi obligatorio hacerlo, y la verdad es que se nota mucho la diferencia: las pizzas aquí tienen muy buena calidad y además suelen ser más baratas que en España. Es una de esas pequeñas cosas que hacen que la experiencia sea todavía mejor.
Además, poco a poco me voy acostumbrando más a la vida aquí: moverme por la ciudad, probar comidas nuevas y hablar con gente diferente. Cada día siento que estoy aprendiendo algo nuevo, tanto en el trabajo como en la experiencia de vivir en otro país, que al final es una de las cosas más valiosas del Erasmus.

