Hay viajes que se planean durante semanas, y otros que simplemente suceden… y terminan siendo igual de especiales. Este fue uno de esos. Un pequeño viaje desde Turku hasta Helsinki que acabó convirtiéndose en un fin de semana lleno de descubrimientos, nieve y muy buenos recuerdos.
Salida hacia Helsinki
Todo empezó cuando mi amiga Ainhoa terminó su turno de trabajo a las siete y media de la tarde. Sin perder mucho tiempo, nos dirigimos hacia la estación de autobuses de Turku para comenzar nuestra pequeña aventura.
El trayecto en bus hasta Helsinki dura aproximadamente dos horas, así que nos acomodamos y disfrutamos del viaje. Cuando llegamos, ya era de noche. Helsinki —la capital de Finlandia— nos recibió con ese ambiente tranquilo y frío tan característico del invierno nórdico.
Habíamos reservado un Airbnb para dos noches, así que al llegar lo primero que hicimos fue instalarnos, enseñar el apartamento a nuestros amigos y familiares y descansar para el día de turismo que nos esperaba al día siguiente.
Descubriendo Helsinki
A la mañana siguiente nos levantamos con ganas de explorar. Desayunamos, nos arreglamos y salimos directamente hacia el centro de Helsinki para empezar a recorrer la ciudad.
Visitamos algunos de los monumentos más emblemáticos y aprovechamos para hacernos muchísimas fotos. Uno de los momentos más sorprendentes fue cuando llegamos a la impresionante Helsinki Cathedral. Allí, por suerte, estaba teniendo lugar un evento de nieve organizado por Red Bull, algo que no esperábamos encontrar y que hizo la visita todavía más especial.

Lo que más nos impactó fue lo bonita que es la ciudad. La arquitectura, la nieve y el ambiente crean una combinación increíble.


Tiendas y descubrimientos
Después de visitar los monumentos, nos dirigimos hacia el centro comercial y las calles principales de la ciudad, donde se concentran muchas tiendas.
Nos llamó mucho la atención encontrar marcas que no existen en España, especialmente en maquillaje. También vimos restaurantes y cadenas que normalmente solo se encuentran en ciudades grandes como Londres o Nueva York. Fue muy interesante descubrir ese lado más internacional de Helsinki.
(tienda de kim kardashian SKIMS⬇️)


El puerto helado
Más tarde volvimos al puerto, donde habíamos estado antes durante el día. El mar estaba completamente congelado y cubierto de nieve, creando un paisaje precioso. Aprovechamos para hacernos aún más fotos, porque el lugar parecía sacado de una postal de invierno.


Después de todo el paseo, fuimos a cenar y, ya con el cansancio acumulado del día, regresamos al Airbnb para descansar.
Regreso a Turku
A la mañana siguiente nos despertamos, recogimos nuestras cosas y fuimos hacia la estación de autobuses para coger el bus de vuelta a Turku. Antes de marcharnos, todavía tuvimos tiempo de entrar en una última tienda de maquillaje para comprar algunas cositas más.
Después pasamos por un centro comercial cercano a la estación, desde donde finalmente tomamos el bus de regreso.
Llegamos a Turku sobre las ocho de la tarde y aprovechamos para hacer la compra para el resto de la semana.
Una experiencia que repetiríamos
La verdad es que fue una experiencia que disfrutamos muchísimo. A veces una pequeña escapada es suficiente para descubrir lugares increíbles, vivir momentos inesperados y crear recuerdos que se quedan contigo.
Y esto no termina aquí… ya os iremos contando qué más aventuras nos esperan. ✨