Hoola. Os cuento un poco más sobre mi experiencia en Turku.
Lo primero que tengo que decir es que hace muchísimo frío. Un frío al que no creo que me acostumbre. Aun así, cuando llegamos estaba todo completamente nevado y era precioso, asi que definitivamente merece la pena.

La catedral de Turku es uno de mis sitios favoritos. Me parece un lugar precioso y con muchísimo encanto. Además, paso por delante casi todos los días cuando voy en autobús camino a la residencia, y siempre me llama la atención lo bonita que es.

También tengo que decir que comunicarse aquí es más difícil de lo que pensaba. Creía que casi todo el mundo hablaría inglés, pero no es tan habitual. Donde mas lo he notado es la residencia donde hago las prácticas, la mayoría de los trabajadores no hablan ingles. Así que estoy aprendiendo algunas palabras en fines para poder comunicarme.
La gente es bastante tranquila, poco ruidosa y más reservada que en España, pero poco a poco me voy adaptando al clima, al idioma y a las diferencias culturales.