Hoy ha sido un día intenso, despedidas, equipaje, viajes a Berlín, facturar maletas… Estoy muy agradecido por haber podido ser parte de esta experiencia, que me ha enseñado a valorar la independencia, a mejorar mi inglés y a evolucionar tanto personal como academicamente.
Estoy agradecido a Isabelle por enseñarme estos tres meses y no perder la paciencia en ningún momento, dándome unas libertades en el laboratorio que jamás hubiera imaginado. A Max por ayudarme siempre cuando no podía estar más perdido y a Rasha que no me aburría nunca porque siempre tenía tareas para mi (en el buen sentido). También contento por toda la buena gente que he conocido aquí, me llevo un buen recuerdo.
Con esto me despido del blog y de Alemania, al final Jena no estaba tan mal como parecía 🙂