Como introducía en la primera entrada de la semana, este fin de semana aproveché para moverme por la zona. Aunque mi plan inicial era visitar Asilah, debido al escaso tiempo de planificación tuve que desviar mi atención a una visita más corta y cercana, Martil.
Martil es un pequeño pueblecito en la costa de Tetouan, y pude pasar parte de la tarde paseando con la agradable brisa marina, viendo el paseo marítimo, disfrutando de la comida local con mariscos frescos, y por supuesto, aprovechar la playa.




El resto del fin de semana aproveché para descansar en casa, pasar tiempo con mi pareja por su cumpleaños, y recuperar fuerzas para el resto del mes. Ahora ya sé que para la próxima visita a sitios que estén algo más lejos, debo planificarlo con más tiempo, y pasar al menos dos noches en el destino, si quiero que salga a cuentas. Así que con algo de suerte, a lo largo de las semanas que quedan habrá entradas más variopintas con mis diversos viajes por la región.